Lolo

Lolo

Hola, yo soy Lolo. Supongo que no te habías fijado antes en mí, porque por lo que se ve, poca gente lo hace. Mis mamis de La Gatera me dicen que soy adorablemente tierno, y sacan una cosa genial a la que llaman plumero para jugar cada vez que vienen… ¡Es odiosamente divertido! Argh no hay manera gatuna de atrapar esas plumas brillantes que parecen permanecer justo un punto más atrás de mi alcance, da igual lo que yo haga!

Cuando conocí a mis mamis me parecieron unas bestias enormemente altas que querían hacerme daño. Ni se me ocurría acercarme a ellas, que miedo!
El caso es que se movían por toda la estancia haciendo cosas, y yo me escondía en una esquinita esperando que no me vieran.

Con los días empecé a darme cuenta… Cuando ellas venían, aparecían manjares en un platillo vacío que había en la habitación, era una comida húmeda deliciosa, el agua se volvía clara, limpia y fresca, el comedero volvía a llenarse de rico pienso que olía a gloria, mi retrete se quedaba limpio lo cual siempre es una alegría que le dan ganas a uno de ir corriendo. También hacían unos ruidos que yo no acababa de entender, pero que no eran desagradables y desde luego no sonaban hostiles, a veces hasta se sentaban en el suelo, y entonces parecían un poco menos amenazadoras.

Un día la curiosidad pudo conmigo, una de esas humanas estaba ahí sentada, haciendo esos ruidos agradables y todo parecía bastante en calma, así que decidí acercarme un poco a investigar. Cuando ella tendió una mano, casi me lo hago encima, me quedé paralizado, muerto de miedo y no pude ni huir, pero cuando entró en contacto con mi piel un escalofrío me recorrió desde mi colita mutilada hasta la punta de los bigotes. Prrrrr que sensación más alucinante, no quería que terminase nunca. Aquellas humanas eran alucinantes… Eran mágicas!! Aprendí que ellas sólo venían a darme amor y comodidades, esto no es una prisión! Es un paraíso!

Tiempo después, conocí a dos compañeros gatunos que veía a través de la puerta, ellos tenían una habitación enorrrme comparada con la mía, y curiosamente dormían apiñados en una cueva de dimensiones bastante ajustaditas… Por algo sería… Eso tenía que probarlo!! Llegó el día en que me abrieron la puerta y al principio tenía miedo a que no me recibieran bien, y sin embargo hasta me dejaron compartir la cueva con ellos!! Medio culo se me queda fuera, pero no importa porque he empezado a entender que lo que me decían puede ser cierto, que una familia se enamorará de mi, puede que sea una sola persona, o hasta puede que sean 4 o 5 incluso puede que tengan otros gatos. Sea como sea, allí seré feliz, así que si eres tú, por favor escribe a mi mami Cristina a adopciones@lagatera.org y diselo, te estoy esperando, estoy más que preparado, pero si no eres tú, #comparte mi historia, porque puede que entre tus amigos, o los amigos de tus amigos, esté esa familia especial que me está buscando y a la que espero cada día de mi vida.

Que no te preocupe el no haberme encontrado antes, pues parte de mi destino era que yo os pudiera contar esta historia, y otra parte también, es el marcharme contigo, para que otro gatito o gatita pueda ocupar el lugar que dejo en el refugio, y conocer a las fantásticas gateras, y así continuar la historia.

#adopta #LaGatera #animales #gatos

 

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